Traje tradicional de La Palma

Dentro de Canarias, la isla de La Palma es la que mejor ha conservado su indumentaria tradicional. Esta indumentaria se mantuvo en uso durante varios siglos hasta finales del siglo XIX, época en la que comenzó su decadencia por el empuje de las modas llegadas del exterior.

Durante muchos años esta indumentaria permaneció en el olvido hasta que la sociedad decide recuperarla como traje tradicional. En nuestra isla, gracias al instinto conservador de su pueblo, existen muchas fuentes documentales, y lo que más importante, numerosas prendas de aquella época con las que actualmente se pueden reproducir fielmente los trajes.

Las fibras textiles utilizadas fueron principalmente, el lino, lana de oveja y seda natural, todas ellas producidas en la isla. Tal es así, que en nuestra isla se mantiene aún en activo todo el proceso de la seda natural, como único de Europa donde se conserva esta labor ancestral.

También tenemos la suerte de que todavía se mantiene en actividad pequeños trabajos a telar manual, donde se transforman las fibras textiles para la indumentaria. El grupo Echentive tiene en sus propios locales un taller donde se confeccionan los trajes, pudiendo decir que en la actualidad la mayoría de su vestuario esta hecho de forma artesanal. Además, han influido los grabados que realizara a mediados del siglo pasado un pintor palmero, Juan Fierro, que reflejó con gran fidelidad los trajes de la época, así como que en La Palma se asentaron los primeros fotógrafos de Canarias que hicieron en las zonas más aisladas reportajes de gran valor etnográfico. La calidad de los trajes de la isla y de los materiales con que fueron realizados queda demostrado de que aún se conservan en muchas familias los trajes que vistieron sus abuelos durante el Siglo XIX.

Traje de hombre

Montera de color normalmente oscuro (negra, marrón o gris), de ala ancha o corta. Los pescadores usaban sombrero de paja de ala ancha. Camisa de lino crudo y calzoncillo del mismo material. Chaleco de lana de color oscuro y pantalón de lana. Zamarrón o delantal de lino o de cuero. Polainas o medias de color blanco u oscuro y zapatos de piel virada. Dependiendo del clima donde vivían iban simplemente en camisa y calzoncillo o llevaban pantalones y chalecos. También en zonas muy frías en invierno llevaban una capa llamada “gabilona” de lana. La faja para ajustarse los pantalones a la cintura era de lana.

Traje de mujer

Sombrero de paja de ala ancha o corta con adornos de flores o plumas de aves en el sombrero. En zonas de mucho frío usaban montera de dos picos. Camisa de lino, justillo de diferentes colores, pañoletas de diferentes colores, tocado o gasa de lino o seda, enaguas de lino, faldas de lana de diferentes colores, normalmente oscuros y zapatos de piel virada.

También tenían sus trajes de fiesta que en el hombre se caracterizaba por llevar el chaleco y pantalón de terciopelo y en algunas ocasiones sombrero de copa. Americanas abiertas sin botones y zapatos de color oscuro. En la mujer el sombrero normalmente era de copa, mantilla, tocados de seda y faldas de seda recogidas en el sombrero.

Existen una gran variedad de trajes dependiendo de la climatología del lugar y del oficio o poder económico de las personas. Algunos viajeros como los franceses Coquet (1.882) y Verneau (1.891), se asombraban de los trajes de la isla y de lo cubiertas que iban las mujeres para la climatología de La Palma, pero hay que tener en cuenta que en esa época se valoraba como gran belleza la blancura de la piel y que en las zonas altas de La Palma en invierno hay mucho frío, nevando muchos días del año. La Isla de La Palma está considerada la más alta del mundo en proporción a su superficie (720 Kilómetros cuadrados y 2.430 metros de altitud).

Echentive, 2018.